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Caja naranja con textura.


Caja de madera forrada con papel texturizado de color naranja con detalles en dorado. El interior lo he pintado con pintura aguada color chocolate y los bordes exteriores están rematados con tiras de ante grueso. 
Puesto que era para un regalo de boda, en el interior lleva el detalle del nombre de los novios y la fecha del enlace.
Está barnizada, encerada en el interior y la base va protegida con una fina capa de fieltro marrón.




Una caja asimétrica.


Con esta caja de madera quería hacer algo diferente a lo habitual y se me ocurrió que podía darle un toque asimétrico decorando la parte frontal y trasera de diferente manera, haciendo que el motivo de la caja baje por detrás. 

He rematado con pintura todos los bordes, simulando que estén cosidos y la he personalizado con el nombre de su dueña en el frontal.

Tanto el interior como el exterior llevan 2 capas de barniz.




Una caja de galletas.


Esta caja de metal, ideal para guardar galletas, fue el regalo de fin de curso para la profesora de mi hija... ¡que menos que un detalle para alguien que le ha enseñado tantas cosas durante todo un año!

Cuanod trabajamos con cajas de metal hay que tener cuidado con los acabados para que no se oxiden. En este caso, y para que la pintura no se desconche, la he lijado y le he añadido dos capas de imprimación como base para empezar a trabajar. 

La parte de abajo de la caja está pintada a mano y la superior decorada con una servilleta y la técnica del decoupage. 

Lo más importante: darle como mínimo 3 capas de barniz para que aguante el uso sin deteriorarse.



Una caja muy especial.


Esta caja de madera, aún sin decorar, tiene una forma muy bonita con la base rectangular y la tapa redondeada.
El interior lo he pintado con acrílicas, en lila y turquesa, colores que van a juego de la decoración exterior y que también he usado para rematar las letras de madera, pintadas en blanco.
La parte de fuera está decorada con papel, que he pegado con alquil y alisado con ayuda de calor y un pincel muy suave. 
La base va cubierta con una fina de capa de fieltro rosa, que he añadido después de barnizar la caja dos veces, lijarla y encerarla.





Una caja con doble vida.

Quería conseguir algo útil, decorativo y práctico al mismo tiempo y, vagando por Ikea (qué raro), me vino la inspiración: esta caja de madera con tapa y refuerzos metálicos en los laterales tenía mucho potencial, así que se vino conmigo a casa
Después de montarla (que lo suyo me costó), pintarla, barnizarla y encerarla, tapicé la tapa con una tela de rayas y textura gruesa (también de Ikea). Eso sí, le añadí una pieza de gomaespuma de 8 cm de grosor. 








Sigue siendo una caja con gran capacidad de almacenaje, pero sirve también como mesita para el sofá o, mejor aún, asiento improvisado o reposapies.





Caja de rayas y estrellas.


Caja redonda de cartón rígido. La tapa está decorada con una servilleta, un lazo metalizado y una estrella de fieltro. 
La base y el interior están pintados con los mismos colores que la tapa. 
Está barnizada con barniz satinado en el interior y la base y con barniz brillante en la tapa.

Cajita craquelada.

Cajita hexagonal de cartón rígido, pintada a mano con varias capas de acrílicas en tonos azul y crema. 
La parte externa está craquelada y la tapa está decorada con una lámina adhesiva de unas flores. 
Lleva 3 capas de barniz para proteger el craquelado.
Este pequeño joyero de madera, de forma semi circular, está pintado a mano con pintura acrílica y decorado con una servilleta, utilizando la técnica del decoupage.
Los laterales están pintados de manera que imiten puntadas de hilo marrón. 
El interior, también pintado a mano, lleva escrita una frase, en este caso muy apropiada para el día de la madre.
La cajita está barnizada con doble capa, lijada y encerada y lleva una base de fieltro.

Un regalo para mamá.



Se acerca el día de la madre, una bonita fecha que hay que celebrar... ¿qué mejor manera para hacerlo que con un regalo muy especial?
Ésta sólo es una idea de un conjunto compuesto por una plato de cristal, un pequeño joyero y una vela, todo hecho a juego.
Os iré hablando de cada cosa por separado y con mayor detalle.


Cajita a rayas.


Esta pequeña caja de madera está pintada a mano, utilizando diferentes colores para las rayas y el interior. 
La parte de cristal de la tapa está decorada con papel de arroz, lo que le da un toque especial y evita que se vea el contenido. 
Lleva dos capas de barniz y está lijada y encerada, para que sea suave al tacto. 
La parte inferior está cubierta con fieltro, para que no haga ruido al apoyarla y se pueda mover con mayor delicadeza.




Caja de margaritas.

Caja realizada en madera de barca, muy ligera y suave al tacto. 
La base está pintada con acrílicas diluidas en agua y lleva dos capas de barniz, así como una tapa de fieltro en la parte inferior. 
La tapa está decorada con servilletas, tanto por arriba como por los laterales, y lleva un detalle de rafia con una mariquita de madera. Igualmente, está barnizada, lijada y encerada.

Mini cajas de cartón.

Cajitas de cartón, decoradas de manera individual con diferentes materiales y motivos. 
He utilizado desde estaño repujado a flores de fieltro, pasando por confeti metalizado, gomaeva y cartulina.




Caja de girasoles.


Caja de metal para galletas, decorada con servilletas y con pintura acrílica. Para que no se estropee con el uso, lleva 3 capas de barniz satinado.

Caja de madera redonda.


Caja de madera maciza con forma redonda y tapa con el interior de cristal. 
El exterior está pintado en color chocolate y el interior en morado, a juego con el papel que he utilizado para decorar el cristal de la tapa. 
Lleva dos capas de barniz y está lijada y encerada.

Caja de manzanas.


Caja cuadrada con los bordes redondeados, de madera maciza. 
La tapa está decorada con una servilleta y la técnica del decoupage.
El interior está pintado con acrílicas, al igual que la parte inferior, que ha ganado en textura gracias a un papel formado por miles de hilos sintéticos. 
Lleva dos capas de barniz y está lijada y encerada. 

Baúl para una boda.


Este baúl de madera fue un regalo de boda para una buena amiga. 
Pintado a mano con acrílicas diluidas en agua, está decorado con adhesivos y lleva el detalle de la fecha del enlace y los nombres de los novios en la parte frontal. 
Los remates son de metal y lleva dos capas de barniz.

Cajas piratas.





















Cajas de madera pintadas a mano y decoradas con dibujos de cartón grueso. Llevan escrita una leyenda con el nombre del niño y están barnizadas, lijadas y enceradas.

Una caja muy dulce.


Caja redonda de cartón rígido, decorada con diversas técnicas.
De base está pintada con acrílicas y decorada con servilletas, papel texturizado y delineador con relieve. 
Lleva dos capas de barniz y la parte inferior está cubierta de fieltro. 
Al no ser de madera, no está ni lijada ni encerada.

Conjunto rosa y chocolate.


Conjunto de caja de madera y vela, con el detalle de un lacito de fieltro marrón. 
Las dos cosas están decoradas con una servilleta y la técnica del decoupage. La caja está pintada a mano, barnizada, lijada y encerada.

El baúl de Alejandro.




Este baúl ha sido un encargo para un niño de 4 años al que le encantan los transportes y, sobre todo, los aviones. 
Es de madera maciza, está pintada a mano y decorado con letras de gomaeva.
Lleva remates de metal y la parte inferior va cubierta de fieltro para proteger el suelo en caso de que el niño lo arrastre.

 



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